Prueba en frío y a carga: qué observar
La prueba en frío (equipo que no funcionó en las últimas horas) es más reveladora que la prueba en caliente. Un motor que arranca con dificultad en frío, que vibra excesivamente o que hace ruidos de rodamiento en los primeros segundos tiene problemas mecánicos. Un equipo sano arranca limpio y estabiliza la velocidad en 2–3 segundos.
Después del arranque, poneló a carga real. Para una amoladora, pasala sobre un material de trabajo y observá si mantiene las RPM o las cae bruscamente. Para un compresor, cargalo hasta presión máxima y miraló en ciclo completo. Para un taladro, perforá en el material de trabajo y chequeá que no se calienta el motor ni desprende olor a quemado.
- Arranque en frío: debe ser inmediato, sin dudas ni humos.
- Nivel de ruido en vacío: compará con un modelo nuevo si podés.
- Carga real: sin caída de RPM ni temperatura excesiva en 5 minutos de uso.
- Vibración: algo de vibración es normal, vibración fuerte no.
- Olor: quemado es siempre señal de problema (aislamiento, carbones, bobinado).
Puntos eléctricos y mecánicos críticos
En la parte eléctrica: revisá el cable de alimentación (sin pelados, sin reparaciones con cinta, sin empalmes), el enchufe (sin marcas de arco voltaico), y el interruptor (que corte y arranque limpio, sin titileos). Para equipos trifásicos, verificá que funciona correctamente en la tensión que vas a usar vos, no en la que tenía el dueño anterior.
En la parte mecánica: revisá el mandril o chuck (sin juego lateral), las escobillas o carbones (accesibles en la mayoría de los modelos eléctricos, deben tener más de 1 cm de largo), rodamientos (eje sin juego radial), y en el caso de compresores, chequeá la válvula de seguridad y que no haya pérdidas visibles en los accesorios.
- Cable: sin reparaciones con cinta, sin pelados, sin rigideces que indiquen fractura interna.
- Carbones/escobillas: más de 1 cm disponible — si no, sumale el costo de reposición.
- Mandril/chuck: sin juego lateral — si bambolea, el mandril está gastado.
- Rodamientos: hacé girar el eje a mano — debe ser suave, sin chasquidos.
- Compresor: válvula de seguridad activa, sin pérdidas en racores ni en tanque.
Documentación que debería acompañar el equipo
Un equipo usado en buen estado con documentación vale significativamente más que uno sin papeles, y con razón. Pedí: factura o comprobante de compra original, manual de usuario (especialmente para equipos complejos), certificado de garantía si todavía está vigente, y historial de service si el equipo fue revisado por técnico.
La falta de documentación no descarta la compra automáticamente, pero justifica un descuento adicional del 5–10% porque sin factura original no podés reclamar garantía al fabricante ni comprobar la procedencia del equipo. Para empresas que necesitan deducir el gasto, la factura del equipo usado que emite el vendedor actual es obligatoria.
- Factura o comprobante original: ideal para reclamo a fabricante.
- Manual en español: importante para equipos complejos o de marca poco común.
- Historial de service: evidencia de mantenimiento preventivo realizado.
- Garantía vigente: verificá si es transferible o solo para el primer comprador.